Encargo
Decidle al fin, sea cual sea,
que no lo quiero, que no venga.
Y si viene, al fin,
decidle que no lo espero
aunque lo parezca.
Y si al fin lo esperaba,
decidle que se vaya,
que las cosas que no empiezan,
nunca acaban.
Decid a los recuerdos, sean los que sean,
que no los quiero, que no vengan.
Y si vienen, al fin,
decidles que no deseo
que aparezcan.
Y si al fin los deseaba,
decidles que se vayan,
que con esta ausencia infinita
me sobra y me basta.
Decidle al amor, sea quien sea,
que no lo quiero, que no venga.
Y si viene al fin,
decidle que no deseo
que aparezca.
Y si al fin lo deseaba...
¡Silencio! ¡No le digáis nada!
Pero llamadme cobarde a mí
si dejo que el amor se vaya.
Pero si dejo que el amor se vaya
decidle a los recuerdos sin fin,
que no nos dejen en paz
y decidle sin fin al final,
que se nos clave por la espalda.
Y preguntadle por mí,
al amor que vino,
que para qué quiso entonces venir
si no esperaba quedarse aquí,
conmigo.





sherezadee dijo
Me encanta... Me atrevería a decir que es el texto tuyo que más me gusta (eso sí, está la cosa reñidísima).
"Pero llamadme cobarde a mí
si dejo que el amor se vaya"
Para saborearlo una y otra vez. Sublime.
Besos!
25 Abril 2009 | 05:51 AM