Nocturno
El sol nunca da en este papel,
que anda arrastrando horas de luna.
Nocturno y solitario,
como un amor perdido que deambula
en los bordes de la memoria,
se despliega en las luces de lo que hice
y se encoge después tras las sombras.
Hago ecuaciones imposibles en él,
pero nunca me sale bien el resultado.
Bendigo nombres, acarreo dudas
y compongo historias con frases
que, al cabo, se disuelven en el aire
como niebla que huye de las manos
que la buscan.
Rescato instantes del futuro y del pasado.
Es cierto, los traigo recién sentidos, recién encontrados,
para que no se pierdan entre las brumas.
Enjuago con ellos los renglones llenos de letras,
los adorno con recuerdos y les pongo música,
intentando diluir en ellos todas las esperas.
Pero el caso es que yo sólo vendo humo,
no tengo otra cosa para corresponder.
Solitario y nocturno,
perdido en un amor mientras deambulo
por los bordes de la memoria,
me enciendo con las luces de quienes quise
y me apago con las sombras de lo que estorba.
Por eso ando arrastrando horas de luna,
porque no quiero que dé el sol en este papel,
para que no se queme, para que no arda nunca
y no se deshaga en el único humo inasible
que no podría soportar perder.
Porque, al final, sólo quedaremos,
tú lo sabes y yo lo sé,
como seres inexactos de la memoria,
como invitados de piedra al banquete de la vida,
este falso poeta,
que no sabe levantar la vista
de su papel,
y tú, tú misma,
cuidadosamente escrita en él.





flor_deloto dijo
Don Paco, mis respetos. Qué inspiración! Me quedo con el último párrafo, pero permíteme contradecirte, de falso poeta no tienes nada.
[ tic, mua, tac ]
22 Abril 2009 | 12:53 AM