Como hoy
Algunas mañanas,
como hoy, por ejemplo,
te despiertas y al abrir los ojos
te pesa en los párpados la certeza
de haber roto algún sueño.
Esos días transcurren sórdidos,
como hoy, por ejemplo,
esperando noches que no suceden
y rebuscando en los bolsillos
el mapa extraviado de un tesoro.
Suele ocurrir que el sol,
como hoy, por ejemplo,
desaparece del mediodía
y nos deja huérfanos solitarios
con las nubes en la cabeza
para que volquemos en ellas
las cáscaras de palabras dolidas.
Días que nos agobian y se espesan,
como hoy, por ejemplo,
sin dejar ni siquiera un hueco
para esa clase de melancolía
que surge sin previo aviso,
como un lento jaque descubierto
sobre el rey de la última fila.
Pero, hay días como hoy mismo,
cuando no tienes las manos vacías
sino completamente llenas de nada,
cuando tocar por fin el fondo
nos hunde más hacia abajo
en vez de empujarnos hacia arriba,
cuando más que darlo todo por perdido
lo damos por nunca encontrado,
en que no es extraño que esos días
las propias leyes de Murphy
quieran aplicarse sobre ellas mismas
y sin que nadie se entere
para que no cunda la esperanza,
suceda que, de repente,
ves a alguien plantar un beso en la boca
o devolver una sonrisa creciente
o impregnar la tarde de un aroma
que trae escondido un febrero
y en ese instante recuerdas,
hoy mismo, por ejemplo,
que las lágrimas nunca son tan tristes
como este silencio.


melovoypensando dijo
no te quitare la razon esta vez,
creo que, ni en el mejor de los casos,
sabria perdonarle todo lo que no paso,
Lo mejor sera, al menos en mi caso, aceptar la derrota
rodilla en suelo, y seguir buscando por otro lado un nuevo amor
Besos
11 Febrero 2009 | 09:33 AM