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La Coctelera

Instanteca

Colección de instantes de la vida misma, que traigo desde mi memoría muy fresquitos, recién vividos, con la esperanza de poder alargar su duración o diluir sus efectos.

6 Febrero 2009

Cuatro

El cuatro huele a ventana en el tiempo y a ojos que se cierran. Es un rehén voluntario del sueño, que incluso cuando en el estío se eleva al cuadrado, sigue causando sudor y somnolencia.

Pero algunas veces escapa de Morfeo en noches de tormenta, cuando el viento tiembla en el alma de las persianas o cuando el alma descorre las persianas del llanto y de las pesadillas.

A veces se escapa con amor, por su nocturnidad manifiesta y su alevosía perseguida de intimidad. Por la lujuria de la posición y la exposición de la lujuria.

También lo liberan, de tanto en tanto, el alcohol, la gasolina o las uvas. Pero no tarda en volver a su estado de latencia y pocas pulsaciones, con el ansia incluida de recuperar el descanso perdido.

No será exacta del todo la cuenta, pero desde el cuarenta, a diez veces más profundidad, se arrastra una somnolencia de lechos compartidos rellena de cansancio, de hastío, de soledad mal avenida. Que se rompe, a veces, con el efecto de una paradójica intoxicación de sueños rotos. Si bien, en otros casos, es corriente que venga de la mano de los delirios del termómetro.

Ahora me pesan los párpados y la luz de la mesilla me pide a gritos que la perdone y le dibuje entre las sábanas un cuatro con las piernas. Mientras las manecillas y las frentes dicen que no, yo me mantengo nublado, pensando que este año tiene un error, porque parece el año del cuatro y no del nueve.

Asomado a la ventana, observando otra vez cómo llueve febrero, me acuerdo de que en marzo cumpliré cuarenta y cuatro. Y que en cada desvelo me descubro esperando abril como agua de mayo.

Cuatro y cuatro, ocho. Quizás se me doblen los sueños en agosto. Pero, de momento, son las cuatro y cuarenta y cuatro, no sé si de hoy o de mañana. Y todo sigue igual, media derrota, media victoria y medias palabras.

servido por instanteca 3 comentarios compártelo

3 comentarios · Escribe aquí tu comentario

Fernando

Fernando dijo

Cuatro esquinitas tiene mi cama...(No se porque,me vino a la cabeza)
Ten buen dia.

6 Febrero 2009 | 10:30 AM

Call me Giuditta

Call me Giuditta dijo

¿ Será que hoy es tu cumpleaños? Por las dudas, te envío abrazos apretados, besos cálidos, susurros de amistad y brisas de sueños para que llegue tu abril:

Cuando abril ya no tiene espera
el naranjo echa la flor.
Y es un cuchillo traidor
su perfume que al atardecer
se extiende como la peste.

Y ningún latido animal
está a salvo de este mal
que nada ni a nadie respeta.

El Mal De La Tarongina - El Mal Del Azahar (Mô) Joan Manuel Serrat

NA TA EKASTOTISIS (en griego, que cumplas muchos más)

4 Marzo 2009 | 06:02 PM

instanteca

instanteca dijo

Giuditta: No, pero falta poco. Acepto los abrazos anticipados. Y aunque no sé como se diría en sánscrito, "gracias y que puedas verlos".

Fernando: Buenas noches.

5 Marzo 2009 | 07:17 PM

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Sobre mí

Padezco un grave desorden mental degenerativo cuya sintomatología consiste en pasar mucho rato navegando en internet, diseñando páginas web para nadie, recorriendo desconsolado los arrabales del irc o skypeando a deshoras. En fases agudas, escucho canciones de Serrat o investigo trucos matemágicos. Lo más grave es que, en ocasiones, veo vivos.

Así que decidí convertir este lugar en un remanso desesperado destinado a conseguir empatía y simpatía. Un intento biográfico de superar la desoladora sensación de ser único y esperar sin miedo el profundo consuelo de no serlo.

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