Abril y húmedo
Abril llovía.
Alfileres diminutos
se clavaban en el aire.
Tus labios eran mariposas
revolteando mis mejillas.
Mi voz de grillo susurraba sombras,
encogidas en la esquina
de este corazón húmedo,
mientras tus ojos, luciérnagas,
pululaban luz y silencio
como si tú misma fueras
el espejo mudo
de un relámpago.
Vuelan tus ojos, ahora libélulas,
en pos del aire, hacia otro lado.
De tus mariposas sólo queda
un tenue rastro de crisálidas
esparcidas por mi rostro.
Donde antes cantaron grillos,
ahora se esbozan palabras
deshaciendose en un nudo
visceral y ronco.
Y aunque nunca es la misma lluvia,
ni cae a gusto de todos,
cada vez que me llueven
alfileres diminutos,
mi corazón permanece
encogido, abril y húmedo.



tempestad_reloaded dijo
Buenos días Pepito Grillo:
ay ay ay, esto es una recaida¡¡¡ habrá que estar atentos y hacerte el seguimiento....
Kill Paff, uiss, digo Chim pum
26 Enero 2009 | 11:06 AM