Salsa de sombra
Amaso esta noche tu sombra,
aún tibia,
recién recogida de un recodo
vaporoso y mal iluminado
de la memoria.
La doblo y la despliego,
la estiro,
la pongo a bailar sobre un dedo,
en un ejercicio delicado
de equilibrios.
La lanzo con impetu al aire,
en pleno giro,
y girando todavía,
desciende suavemente
sobre mi mano extendida.
Cuando ya la noto esponjosa,
fina, lisa, tierna,
la deposito en el molde que deforma
con su luz amarillenta
la claridad de una lámpara.
Al horno de un olvido lento,
a la poca temperatura
de una ausencia,
se va cociendo, poco a poco,
su agridulce materia negra.
Exquisito manjar
de una cocina imaginaria,
imprescindible salsa en la que mojar
esta noche de luna llena
sólo llena
de palabras.


Fernando dijo
Tan llena que se ha caido y te ha dejado repleto
Buen dia
13 Enero 2009 | 07:54 AM