Objetivo
“Yo sé lo que quiero decir”,
me digo,
manteniéndome en mis trece,
poniendo los puntos sobre la i.
“Entiendo bien de lo que hablo”,
exclamo,
limando con pulcritud
las sílabas de cada vocablo.
“Yo sé bien lo que escribo”,
eso lo digo,
mientras froto las metáforas
para sacarles brillo.
Al escucharme a mí mismo
me ataca la duda incompleta
que me ronda siempre la cabeza
con la voz de un Pepito Grillo.
Y entonces siento cómo vacilo
en el borde mismo de mis letras,
porque, si tú no me entendieras...
¿para qué demonios escribo?





lucia3 dijo
Cierto. Escribimos pensando en alguien.
Hubo un tiempo en que yo pensaba que escribía sólo para mí y no necesitaba que nadie lo leyera, no es cierto, al menos no del todo. Lanzas palabras al aire y esperas que alguien las recoja, las haga suyas.
¿Y si fuesemos malinterpretados? o ¿dejara de interesar lo que decimos?¿Tendría sentido continuar? Yo creo que segiría escribiendo, pero ya no sería lo mismo.
Un beso y un abrazo. ¿vale así?
23 Septiembre 2008 | 07:41 AM