Firma (II)
Supongo que no tardé demasiado, pues la cara que puso al entregarle el papel no dejó entrever ningún signo de impaciencia. No pude verle los ojos, que descendieron sobre mis manos y sobre la firma que llevaba en ellas. Pensé que tal vez era parte del protocolo.
—No me ha salido bien —me excusé—. ¿Puedo repetirla?
—No es necesario, no se preocupe, eso es todo —me espetó sin mirarme a la cara—. El informe estará listo en media hora. Yo misma lo llevaré.
Entendí que, en el minuto largo de silencio que ocurrió después, iba implícita la despedida. Así que, sin decir nada más, salí de aquel despacho volviendo a apartar las sillas.
No sé cuánto tiempo estuve en la sala vacía, ni tampoco recuerdo cuando se empezó a llenar. Pero al cabo de un rato, sentado, enfrente de un grupo de desconocidos que apenas se atrevían a cruzar conmigo los ojos, me pareció distinguir entre el eco de palabras que reverberaban en la habitación desnuda, que hablaban de mí.
—Voy a leerles mi informe sobre el sujeto —dijo una voz parecida a la de la mujer que me hizo firmar en la mesa gris— basándome en un detallado estudio grafológico que le realicé esta mañana.
Se manifiesta como una persona reservada, con cierta timidez, tendente a la introversión. Revela poseer cierto gusto estético y suavidad en el trato, pues en su firma abundan los trazos curvos. El ángulo ascendente y la velocidad de ejecución indican una poderosa ambición y deseo de hacerse notar, así como agilidad mental y dinamismo orientado. La presión de la escritura, hace pensar en que posee un temperamento práctico y activo. Si añadimos el detalle de una rúbrica extensa, podemos afirmar que se trata de un individuo seguro de sí mismo y determinado a concretar sus metas a cualquier precio. Y, sin embargo, que sólo unas pocas letras sean legibles, indica que toma ciertas reservas antes de conceder su confianza a los demás. El uso de mayúsculas en la firma permite deducir que tiene una buena autovaloración y auto imagen. El predominio del nombre, demuestra un 'Yo' íntimo muy fuerte y una gran auto aceptación. Es decir que, el sujeto, presenta múltiples características peligrosas que pueden hacerlo propenso a la reflexión, a la observación sistemática e, incluso, aunque en fases agudas que aún no ha sufrido, podría verse abocado a ataques de literatura. En resumidas cuentas, por el momento, desapruebo la posibilidad de dejarlo libre.



flor_deloto dijo
Guárdenlo bajo llave.
[ tic, mua, tac ]
18 Septiembre 2008 | 03:25 AM