Nervios
Hoy me siento extrañamente inquieto
—no me hace justicia esa expresión—
y me noto demasiado alocado,
casi casi involucrado
en una revolución de mariposas
que no estaba señalada en el calendario.
Tengo —¡cómo decirlo!— el ánimo saltarín,
el corazón y el tacto revoltosos
y puedo advertir que en el viento
vuela un cierto aroma sutil
que rezuma víspera de alboroto.
Nunca he sabido distinguir
los nervios de la incertidumbre,
ni los vaivenes chiquitos del corazón
de la fuerza de las nuevas costumbres
que están a punto de venir.
Disimulo de lejos la impaciencia
mirando paciente al horizonte,
intentando quedarme quieto,
esperando que algún secreto
se revele a la luz de esta noche.
No sé qué pasará después
—en serio, no tengo ni idea—
pero voy a afeitarme bien,
luego, un poquito de “aftersheiv”,
y a vestirme de etiqueta.
Y mientras llega el evento
continúo paradojeando,
esperando lo inesperado,
mirando cómo se llenan la luna
y mi corazón alborotado y sediento
de inventar dulces travesuras
en las que seducir a tu recuerdo.




instanteca dijo
Wow!! Atención a los dos post relacionados! Tengo que admitir que la coctelera esta vez ha dado en el clavo.
13 Septiembre 2008 | 12:27 AM