Astronauta
Con su traje blanco de papel
pasea despacito por la Luna,
bajando hacia el cráter del ayer
y subiendo por la colina del nunca.
La tinta se pierde en el polvo
que van removiendo sus pasos
sobre ese desierto redondo
peinado con renglones largos.
Se detiene tan sólo un instante
en un meteorito y seguido.
Después hay que seguir adelante
para andar haciendo camino.
Pero de tanto en tanto,
de salto en salto,
al poner los pies en el suelo,
le dice nostálgico a la Tierra
desde su refugio del cielo:
¡Qué hermosa se ve la vida
desde el observatorio del sueño!
Sobre el desierto blanco,
poco a poco, tecla a tecla,
aquel astronauta de letras
se levanta y sigue andando.
Algunas veces nos deja
un rastro débil de poemas.
Otras veces... sólo pasos.




destino dijo
si querido,
¡Qué hermosa se ve la vida
desde el observatorio del sueño!
paso a paso, te voy dejando algunos besos
que como a estas alturas bien sabes
van cargados de sueños....
@--
3 Septiembre 2008 | 12:33 AM