Terciopelo
De la ternura de tu mano,
de su peso leve sobre mi espalda,
de tus dedos que juegan caminos
que siempre conducen al alma
y la sacan al paseo breve
de un instante que nunca acaba.
De tu sonrisa suave,
de tu voz tranquila,
de tus pasos pequeños
que cruzaron mi vida,
del tiempo preciso
para no querer olvidarte,
del esfuerzo infinito
para no nombrarte,
Nunca diré nada.
En cambio diré que, algunas veces,
aunque mejor diría muchas,
cuando se abren claros en la noche
para que surja brillante la luna
y tu fantasma se me aparece
entre las notas de una música
que sólo tú sabes de donde viene,
desearía haberte amado.
Haberte amado como nunca,
para saber si también en mis manos
pudiera ser terciopelo tu vientre,
como tú lo has sido siempre
en el fondo de este corazón
que, soñando abrazos,
ahora duermes.




locaporlaluna dijo
El poema compite con la ternura de la musa, o se mimetiza con ella. Bravo poeta!
besoooo
19 Febrero 2008 | 01:54 AM