Y, sin embargo... (I)
Cuando dices que me quieres, yo no sé si te he entendido.Y no sé si me entiendes cuando te digo que vivimos atrapados en palabras, embebidos en la mágica inexactitud de lo dicho.
Cuando dices que me quieres, no adivino a descifrar si es el deseo lo que te mueve. O es quizá, tan solo, que me deseas buena suerte con un lenguaje fraternal.
Si esperas que yo también te quiera y tú haces la primera entrega esperando devolución. Si el que habla es tu corazón y con él viene también la cabeza o es que perdiste la razón en un ataque de primavera.
Y no sé si lo que me ofreces es una forma de adopción que me ocupará la vida entera. O si vas a quererme siempre o sólo hasta que me muera o tu amor es un amor corriente que se desviará hacia otra gente cuando yo ya no te quiera.
Si me quieres porque no me tienes y cuando me tengas dejarás de quererme. Si me quieres como costumbre o para entretener las horas muertas. O para que te abra las puertas y te invite a tomar café o te regale bombones programados y flores de papel.






poedia dijo
Así que vas apuntando hacia mañana, ¿eh?
(Ya me dirás si eres partidario de San Valentín o San Calentín, jeje...)
La de veces que nos habremos debatido con dudas como las que dices... (y muchas más que vengan, por favor). Será un sinvivir, pero también es lo que nos da vidilla en ello mismo...
Bueno, parece que está todo en orden de nuevo... Prometo prodigarme más. Gracias por velar... Un abrazo.
13 Febrero 2008 | 11:23 PM