Quiso coger el coche (I)
Quiso coger el coche para bajar al estanco pero le llamó la atención una cierta falta de simetría que se percibía en la cochera. La mala suerte había tomado forma de rueda y siendo día de fiesta no habría ningún taller que resolviese el pinchazo.
Así que cogió el abrigo instintivamente, efecto del calendario, y salió andando por la calle hacia la zona comercial que debía estar hirviendo de gentes. Sin embargo, el sol invernal es traicionero y a mitad de camino hubo que quitarse la prenda larga y doblarla torpemente sobre el brazo. La mala suerte que antes era rueda, adoptó ahora la forma de un charco.
Tardó unos segundos en decidir si le convenía volver y acicalarse o seguir adelante, cuando apareció en ese instante el autobús urbano que aceleraría su asunto. No se notaba en demasía la mancha sobre la oscuridad doblada del abrigo, así que, rebuscó monedas y subió al primer peldaño. Disfrazada de inercia, fue la mala suerte la que dio con sus huesos en la moqueta.
Ella le tendió mano y sonrisa, y le ofreció el asiento de al lado. Conversaron vagamente, mirándose a la cara, extrañados del paraíso. Cuando ella toco el timbré solicitando parada, él sonrió lo indecible al saber que era la misma que la suya. Bajó el escalón a su lado, puede que un poco nervioso, y escuchó la voz de la mala suerte que provenía de un novio que la besaba.
Con la palabra en la boca, se encaminó hacia una tienda para hacer la compra que traía de recado. No podía ser de otra forma, todo estaba cerrado, era fiesta, ¡cómo podía haberlo olvidado! Esto no era mala suerte, seguro; más bien, era mala cabeza.



poedia dijo
"Una cierta falta de simetría"... Son curiosas a veces las cadenas de casualidades (o no) y ver cómo vamos avanzando irremediablemente por ellas, dándonos cuenta de que el destino va a nuestro lado, toma la delantera y nos hace burla o nos consuela. Veamos la segunda parte...
31 Diciembre 2007 | 12:44 AM