No hay mejor sitio
No hay mejor sitio para vivir
que ser visitado por la ternura;
encontrar abrazos perdidos
y despilfarrar besos con locura.
No se me ocurre mejor idea
que la de mirar tus dos lunas
desentrañando, con hilo invisible,
el manto intenso de la negrura.
No hay mejor estación del año
que la que guardas en la penumbra
mientras susurras mi nombre.
Ni hay mejor temperatura
que el terremoto de tus pasos
sembrando el suelo de dudas.
No hay mejores versos
que sentir como me acunas
entre tus tesoros.
No hay mejor luna
que el brillo de tu piel
apareciéndose desnuda.
No hay mejor paraíso
que saber que me escuchas.
¡Si yo supiera devolverte
todas estas cosas juntas!
(Francisco José Pérez, Agosto 2006)

